jueves, 18 de febrero de 2010

Carta a Vanessa (28 de Mayo de 1986)

Vanessa, querida mía, escribo esta carta, sé que te has ido,
no te has despedido de mi, a pesar de que todo terminó, que ya todo
es pasado, es difícil olvidar olvidar los días a tu lado.
Creímos en la eternidad, pero hoy practicamos una totalmente
distinta. Jamás pensé que debiera pagar mi sentencia así. Un cuchillo,
puesto en mi mano, dispuesto a herirme, no lo hago, tengo esperanzas
en volverte a ver. Cada vez que puedo, voy a la calle donde nos conocimos,
cuando teníamos 5 años. ¿Recuerdas?
El viejo Andrés ha muerto, aquel que nos regalaba dulces cada Jueves.
En su funeral, deseé verte y compartir la dulzura de nuestra inocencia, aquella
que nos hacía olvidar los pleitos, la que hacía que me soportases, la que hacía
que cada día me dieras un beso.
Aun conservo la caja de bombones que me lanzaste en la cara, fue la ultima
vez que te vi, la ultima vez que me dirigiste la palabra, Sueño con ese episodio, aún cuando me odiabas, no podía dejar de mirar los ojos mas lindos de todos.
Me despido por el momento, en unos días mas estarás de cumpleaños,
espero que la pases bien. Ojalá me puedas responder, si hay algo que un tengo en mi corazón, es amor por ti.

Atte, tu sabes quien.

P.D: Aun vivo en la casa de siempre....

Ejercitos del Fin del Mundo



Nos privaron de nuestra libertad
Fuimos humillantemente obligados
A rendir honor a un dios cualquiera;
Somos humanos, nacimos para volar,
¿Por qué me pones cadenas?
Ya no más... Ya no más...

Nuestra voz se oyó en todo el mundo;
"Mueran ellos, no nosotros"
Grito de batalla, alma de valiente,
No somos pacificadores, somos guerreros,
No hay justicia ni honor ciego;
Sólo el deseo de destruirte al fin.

Toda una vida encadenados,
Míranos volar y burlarnos de ti,
En nosotros vez tu fin, tu perdición;
No, no nos detendrán, las águilas tienen sed
Sed de sangre de tus jinetes
Esta es la gloria del corazón de un águila.

¿Vez cómo nos elevamos?
Ejércitos del fin del mundo,
Somos dueños de nuestro destino,
Rebeldes, con un glorioso futuro,
Que hará olvidar nuestro pasado,
No nos detendrán.

"La venganza te ha cegado, hijo mío
Pronto verás que tu orgullo te destruirá
Son un ejercito, pero uno solo los borrará
Oid su llanto en las noches,
Aquel lobo que buscas, su amor
Os destruirán"

Calla, anciano, ya no tememos al lobo
"No busques una guerra que ha acabado"
No hay murallas, ni impedimentos,
Es tiempo de librarnos del opresor
Recuperar nuestra honra,
Que ellos un día nos quitaron...

La guerra que estaba por terminar,
Comienza por el odio de un hombre...

Camino al Presente

Si me llamas cada vez que estoy triste,
Si contases todo el tiempo que te dí,
Si midieras el amor de mi corazón,
Verías más allá de la bestia,
y del reflejo de una imagen maldecida.

Aun la noches huye de mí,
Mi destino depende de un rosa.
¿Será que mi maldad fue demasiada?
Espacio y tiempo chocan entre sí,
buscando simples respuestas,
En tus labios encontré la paz.

"Yo seré quien calme tu dolor
Tu hermosura se esconde a los necios"
Cada noche eran las mismas palabras,
Siempre quise creerte, pensar que era cierto.
Quité los espejos de mi castillo,
Solo quiero verte a ti, Bella.

Mi vida no es vida, solo existencia
Estoy, pero no me siento,
Sangro, pero no tengo corazón.
Soy eterno, pero tu no, cuando mueras
Seguiré aquí existiendo.
Iré a ningún lugar.

Haces de mi presente algo pleno,
Haz grabado una sonrisa en mi rostro,
Hoy estás, mañana no lo sé.
No cultivo un futuro, pues no estarás
Pero mientras haya vida aquí,
¿Me dejas amarte, doncella mía?

miércoles, 17 de febrero de 2010

Odisea

Ya son muchos los años
en que deje mi tierra atrás
son tantos que ya no recuerdo
el motivo de mi partida.

Solo recuerdo el beso que nos dimos
en aquella cálida noche de verano
Te dije: "Adios, pronto volveré"
Ese "pronto" se hace eterno.

Mi barca salía llena de valientes
y un hombre con el corazón dividido
Sabia de la fama y la honra
Pero amaba a su mujer, Penélope.

Cada día, cada mes, era un calvario
Ella es hermosa, se que me la quitarán
Quiero volver, tengo miedo de perderla
Mi deseo de grandeza me hace pequeño.

Ya no sé cuanto tiempo ha pasado,
solo veo el puerto cada vez mas cerca,
Ahí está Penélope esperando por mi
Está sola, con la misma mirada que la dejé

"El tiempo pasa, mi amor por ti jamás"
Fue lo que me dijiste,
"Tenia miedo, tenia temor"
Te respondí.

La grandeza de un hombre, no fue el oro
Ni las tierras ni los demonios conquistados
Fue el amor incrustado en el corazón,
De una mujer, que le amó sin condición.

Mas allá de la frontera


Cada cierto tiempo, cada cierta estación;
Mas que ver, observo.
Observo como nuestra vida se va;
Todo comienza a morir.

La Promesa que me diste en un principio
Comienza a convertirse en una mentira
Me atas, me dañas, y te ríes de de mi
Te vi como un ángel, hoy un demonio.

Te fuiste más allá de la frontera,
Allá donde mis ojos no te ven.
Me dijiste que esto nunca terminaría;
Hoy me dices: "Adiós"

No dejo de escribirte cada día,
Pierdo mi tiempo, ya te fuiste
Y sé que no volverás, te debo olvidar
Aunque no quiera, debo hacerlo.

Mi madre me decía: "Vive, hijo mío"
Como quisiera tenerte aquí conmigo,
Olvidar tu engaño y traición
Olvidar que un día te odié....